viernes, 23 de abril de 2010

23 de abril de 1918: La Royal Navy británica ataca Zeebrugge


A lo largo de la historia de la Royal Navy inglesa, hay múltiples relatos de incursiones efectuadas en costas hostiles para eliminar algún elemento molesto, ya sea un navío enemigo fondeado, una batería de costa bien emplazada o cualquier otra eventualidad. Es una de las máximas del poder naval, la capacidad para atacar de improviso en puntos sensibles de la costa enemiga.

Al rememorar dichos encuentros, uno se suele imaginar siempre incursiones en botes por parte de tripulaciones de fragatas inglesas de la era de la vela, pero realmente se han dado a lo largo de toda la historia, y los conflictos de la era contemporánea no son una excepción.

Así, nos encontramos con que el 23 de abril de 1918, en plena guerra mundial, se llevó a cabo una ambiciosa operación con la finalidad de bloquear el canal del puerto de Zeebrugge, entonces en poder de los alemanes. El objetivo fue escogido porque dicho puerto era utilizado por los submarinos y fuerzas sutiles de la marina imperial alemana para acceder a la zona del canal, y los británicos estaban experimentando muchas pérdidas por esa causa.

La planificación de la operación resultó bastante complicada, y constaba de diversas fuerzas de distinta clase que debían coordinarse para permitir que tres antiguos cruceros, desprovistos de todo lo innecesario para la operación, y cargados de cemento, fuesen hundidos en el punto más estrecho del canal, bloqueándolo.

Para ello, una fuerza de los Royal Marines desembarcaría en las cercanías del puerto para neutralizar las posiciones artilleras alemanas. Para ello serían transportados en el crucero HMS Vindictive que prestaría además apoyo artillero, acompañado de dos ferrys especialmente modificados con planchas de metal en sus cubiertas para proteger las fuerzas de asalto.

Simultáneamente, dos submarinos cargados de explosivos serían lanzados contra el puente que unía las dos partes del dique del puerto. Toda esta operación era una medida de diversión para que mientras tanto, los tres cruceros, HMS Thetis, intrepid e Iphigenia, alcanzasen el canal y se autohundiesen en el mismo. Para cubrir toda la operación, una serie de navíos desplegarían una cortina de humo que encubriese la aproximación de la fuerza atacante.

Un primer intento fue abortado el 2 de abril, y finalmente el 23 se llevó a cabo la operación. La complicada coordinación que requería la misma sería la causa de su fracaso. Un cambio de la dirección del viento hizo que la cortina de humo fuese inefectiva, y la fuerza atacante fue recibida por un intenso fuego de las posiciones artilleras alemanas. Ello forzó a que el Vindictive tuviese que situarse en una posición equivocada que privó de apoyo artillero a la fuerza de desembarco, que ya antes de conseguir desembarcar estaba ya enfilada por fuego de artillería y ametralladoras, sufriendo muchas bajas hasta su. Simultáneamente, uno de los submarinos, el C3, consiguió llegar al viaducto del dique y hacerlo explosionar. Su comandante sería condecorado, pero su acción ya era irrelevante.

Al no poder acabar con las posiciones artilleras situadas en el dique, los tres buques encargados del bloqueo fueron acribillados mientras progresaban hacia el canal. Como consecuencia de ello, el crucero Thetis chocó con un elemento de bloqueo y se hundió antes de alcanzar el canal. Los otros dos buques si lo alcanzaron, y activaron sus cargas de demolición, inundándolos e hundiéndolos en medio del mismo.

Sin embargo, no fue suficiente. Sin el tercer buque, los alemanes fueron capaces de ampliar el canal y seguir pasando a través de los cruceros semihundidos con marea alta. De hecho el canal no estuvo cortado ni 24 horas. A pesar de ello la propaganda inglesa hizo ver la operación como un éxito.

De los 1.700 hombres involucrados en la operación, 227 murieron y 356 resultaron heridos. Los alemanes por su parte tuvieron 8 muertos y 16 heridos.

Dicen que una buena medida del éxito o el fracaso de una operación lo constituye el número de condecoraciones otorgadas. Cuanto mayor es este número, menor el éxito. En Zeebrugge se otorgaron más de 200 condecoraciones, de ellas 8 "Victoria Cross". Ello quiere decir que se otorgaron 6 condecoraciones por cada minuto que duró el enfrentamiento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada