sábado, 8 de mayo de 2010

8 de mayo de 1942: Batalla del mar del Coral


Mayo de 1942. Desde hace seis meses, los EE.UU. se encuentran en guerra con Japón, y por extensión con el resto de potencias del eje. Tras el ataque a Pearl Harbor, los japoneses han ido de victoria en victoria. En un tiempo récord, en una campaña realmente fulgurante, se han adueñado de prácticamente todo el sudeste asíático y fijado un perímetro defensivo sobre un vasto océano. En el proceso, la marina imperial japonesa ha aniquilado las fuerzas combinadas americanas, holandesas, australianas, neozelandesas e inglesas que han intentado hacerle frente. Con una excepción: No ha conseguido "Cazar" a ninguno de los grandes portaaviones de la flota del pacífico. Esos portaaviones, el Enterprise, el Hornet, el Yorktown y el Lexington, son lo único que separa a Japón de tener una superioridad naval completa sobre todo el océano pacífico.

En este contexto se sitúa la que sería la primera batalla naval en la que las fuerzas contendientes, ambas dotadas con portaaviones, no llegaron a avistarse entre ellas, ya que toda el peso de la batalla recayó en la aviación.

En el mes de marzo de 1942 los japoneses decidieron dividir sus fuerzas para lanzar tres operaciones ofensivas en los meses siguientes, en el norte, con la toma de las Aleutianas, en el centro, con la operación que terminaría en la batalla de Midway, y en el sur, donde se habían abandonado por el momento los planes de invasión de Australia, limitando el movimiento a la invasión de la isla de Tulagi, en las islas Salomon, y de Port Moresby en Nueva Guinea. De esta forma se cortaba la ruta de suministro entre EE. UU. y Australia.

Esta última operación, con el nombre en clave de MO, se inició con la toma de Tulagi el 3 de mayo. las fuerzas japonesas contaban con la protección de una fuerza de cobertura de cruceros y el portaaviones ligero Shoho, que después del desembarco debía reunirse con la fuerza principal de ataque del almirante Takagi, equipada con dos de los grandes portaaviones de la flota imperial, el Zuikaku y el Shokaku, y apoyar el desembarco en Port Moresby.

Sin embargo, el servicio de inteligencia de la US Navy había logrado descifrar una parte de los mensajes de la flota japonesa, y concluido acertadamente, ya desde finales de abril que el objetivo de la operación era Port Moresby, así que el almirante Nimitz, al mando de la flota americana del pacífico, destacó allí los dos únicos portaaviones que podían llegar a tiempo, agrupados en la llamada TF 17, flota compuesta por los portaaviones Lexington y Yorktown, siete cruceros pesados, uno ligero, once destructores y dos petroleros. Esta fuerza, bajo el mando del almirante Fletcher llegó a la zona, lanzó varios ataques aéreos sobre las tropas desembarcadas en Tulagi y se dirigió al Sur en búsqueda de la principal fuerza enemiga.

El día 7 de mayo se producen los primeros contactos entre las flotas enemigas. Un avión de reconocimiento americano transmite haber localizado a los portaaviones enemigos, y en consecuencia Fletcher ordena un ataque con todos sus aviones. Sin embargo cuando el piloto aterriza se constata que ha habido un error en la codificación y realmente se habían avistado varios cruceros y destructores, pero no portaaviones.

Simultáeamente, los japoneses localizan lo que en principio parecen un portaaviones y un crucero. El almirante Takagi lanza un ataque en dicha dirección. Sin embargo, cuando los aviones llegan a la posición, lo que encuentran son el petrolero Neosho y el destructor Sims, que son hundidos.

Sin embargo, la suerte favorece a los americanos, ya que los aviones enviados tras el mensaje erróneo encuentran al Shoho. A pesar de defenderse con todos sus cazas, los casi 100 aviones americanos que lo atacan acaban con él tras encajarle 7 torpedos y 12 bombas. Era la pérdida más grave sufrida por la flota japonesa desde el comienzo de la guerra.

Por la tarde, el almirante estadounidense, inquieto por el paradero de la principal fuerza japonesa, decidió no lanzar ningún ataque. Los japoneses, sin embargo, detectan a una parte de la flota enemiga y lanzan un ataque en las últimas horas que resulta ser un desastre. son interceptados por cazas de los portaaviones americanos, pero no llegan a localizar a éstos y deben retirarse en medio de la creciente oscuridad. Unos cayeron al mar sin encontrar su flota. otros se perdieron y acabaron sobre la TF 17, que los abatió con su antiaérea. Otros se estrellaron al aterrizar. Las mejores tripulaciones de la selecta aviación naval japonesa habían sufrido cuantiosas pérdidas en un ataque sin sentido.

El día siguiente, 8 de mayo de 1942, marcaría el desenlace de la batalla, y su punto álgido. a media mañana las dos fuerzas se localizan mutuamente, y lanzan sus respectivos ataques aéreos. Los americanos alcanzan al Shokaku en dos ocasiones con bombas, e inutilizan su cubierta de vuelo. Sin embargo, simultáneamennte, los japoneses consiguen dos impactos de bomba en el Yorktown y encajan varios más al Lexington, que además recibe el impacto de dos torpedos. En un principio parece que el buque puede salvarse, pero posteriormente se producen dos explosiones internas y debe ser abandonado y hundido posteriormente por su propia escolta. Con sus fuerzas reducidas a un sólo portaaviones muy dañado, Fletcher se retiró de la batalla.

Por su parte, habiendo perdido un portaaviones y con otro inoperativo, Takagi no considera que esté en condiciones de proporcionar cobertura aérea suficiente a la operación de Port Moresby con un único portaaviones, cuyo componente aéreo ha sufrido severas pérdidas. Así que cancela el ataque. Pese a que sus aviadores informan de que han hundido los dos portaaviones americanos, la falta de combustible le incita a retirarse sin perseguir a los restos de la flota norteamericana. Posteriormente el almirante de la flota, Isoroku Yamamoto, le ordena enfurecido que vuelva, pero la renqueante TF 17 ya no está a su alcance. Esa decisión seguramente salvó al Yorktown.

Ambos bandos reclamaron la victoria. Los Japoneses, por haber hundido, según ellos, dos portaaviones americanos con la pérdida de un sólo portaaviones ligero. Los americanos, por haber detenido la ofensiva sobre Port Moresby. Lo cierto es que fue la primera ofensiva japonesa que no cumplió sus objetivos, y los daños recibidos fueron bastante más graves, sobre todo en tripulaciones aéreas entrenadas. Este periodo marca el apogeo de las fuerzas del eje en la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente, Midway, Guadalcanal, Stalingrado y El Alamein marcarán el cambio de tendencia hacia la victoria aliada.

Fuentes: Wikipedia, amarre.com, Naval historical Center.
Agradecimientos: sergiopl, foro militar general

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